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Butcher's Crossing, de John Edward Williams

Posted by Lluís Salvador | Posted in , , | Posted on jueves, octubre 30, 2014

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-Todo lo que tiene vida emite señales de satisfacción, y parece que el ganado que descansa en los prados tiene pensamientos excelsos y plácidos. Tal vez estos alciones se tendrían que buscar con algo más de confianza cuando llega el período claro de octubre que denominamos veranillo de San Martín. El día, inconmensurablemente largo, duerme sobre las amplias colinas y sobre los prados cálidos y extensos. Haber vivido durante todas sus horas soleadas te hace sentir longevo. Los lugares desolados no parecen tan solitarios. Sorprendido, a las puertas del bosque, el hombre de ciudad se ve obligado a prescindir de las ideas de grande y pequeño, de sabio y necio. la mochila del hábito le cae de los hombros en cuanto pisa esos andurriales. Aquí hay una santidad que eclipsa nuestras religiones y una realidad que desacredita a nuestros héroes. Aquí descubrimos que la Naturaleza es la circunstancia que empequeñece el resto de circunstancias, y que considera dioses a todos los hombres que aparecen.
Ralph Waldo Emerson, Nature

-Sí, y los poetas llevan el ánimo afligido hacia los pastos verdes, como quien pone a pastar desherrado a un caballo cojo para que se le recuperen los cascos. Como una especie de curanderos, los poetas consideran que el mejor remedio para el corazón enfermo, como para los pulmones, es la naturaleza. Pero, ¿quién mató de frío a mi carretero en la pradera? ¿Y quién volvió loco a Pedro de Hamelín?
Herman Melville, The Confidence Man

reseña en lecturas errantes

Moby Dick. La Atracción del Abismo, autores varios

Posted by Lluís Salvador | Posted in | Posted on miércoles, marzo 05, 2014

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-He escrito un libro perverso, y me siento inmaculado como el cordero.
Herman Melville

Reseña en lecturas errantes

Leviatán o la Ballena, de Philip Hoare (II)

Posted by Lluís Salvador | Posted in , , , , | Posted on viernes, febrero 11, 2011

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En IX Del correcto uso de las ballenas:
-Me aseguran que en Hull, en Inglaterra, existe un museo del leviatán, donde tienen algunos ejemplares magníficos de ballenas de aleta dorsal y otras especies. [...] Por otra parte, en un pueblo del condado de York, en Inglaterra, llamado Burton Constable, un tal sir Clifford Constable tiene en su posesión el esqueleto de un cachalote [...] completamente articulado, de modo que se pueden abrir y cerrar, como si fuera una gran cómoda con cajones, todas sis cavidades óseas, desplegar sus costillas como un abanico y columpiarse un día entero en su mandíbula inferior.
Herman Melville, Moby Dick

En X La blancura de la ballena:
-Es una atmósfera mortecina y desolada, con un océano lúgubre y salvaje, que rompe en la base de la barrera, con olas entre heladas y espumosas, donde navegan flotas de icebergs. [...] Los osos polares de blanco pelaje aúllan al alejarse de sus cachorros, y las islas rechinan al aplastar los cráneos de las focas curiosas.
Herman Melville, Mardi

En XI La ballena melancólica:
-Un décimo de las rentas ordinarias del rey [...] es el derecho de los peces reales, que son la ballena y el esturión, los cuales, cuando son arrojados a tierra o apresados cerca de la costa, pertenecen al rey.
Herman Melville, Moby Dick

En XII Guerra fría contra las ballenas:
-Te has convertido en uno de nosotros,
mortal e hijo del infortunio.
Stanley Kunitz, The Wellfleet Whale

En XIII La guardia de las ballenas:
-¿Existe mayor milagro que mirarnos a los ojos?
Henry David Thoreau, Walden

En XIV Los confines de la Tierra:
-Sus habitantes son sobre todo descendientes de portugueses, indolentes y sin propósito. Los principales productos que exportan son vino y brandy, naranjas, maíz, judías, piñas y ganado. El clima es recomendable para la convalecencia de los pacientes de fiebres.
Enciclopedia Británica, 1933, artículo sobre las Azores.

En XV La caza:
-Sólo yo me escapé para contarlo.
Job

Reseña en lecturas errantes

Leviatán o la Ballena, de Philip Hoare

Posted by Lluís Salvador | Posted in , , , , | Posted on lunes, febrero 07, 2011

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-Allí Leviatán, la mayor de las criaturas, en las profundidades como un extenso promontorio duerme o nada, y parece una isla en movimiento; y por sus agallas regoge, y al respirar expulsa, todo un océano.
John Milton, El Paraíso Perdido, citado en la portadilla de la primera edición inglesa de Moby Dick.

En Prólogo:
-Me habías arrojado en lo más hondo,
en el corazón del mar,
una corriente me cercaba:
todas tus olas y tus crestas pasaban sobre mí.
Jonás, 2:4

En I Profundidades:
-El principal de estos motivos era la abrumadora idea de la propia gran ballena. Un monstruo tan portentoso y enigmático despertaba mi curiosidad.
Herman Melville, Moby Dick

En II El Pasaje:
-Aquí está pues la ciudad insular de los manhattoes, rodeada de muelles como las islas indígenas lo están de arrecifes de coral. El comercio la ciñe con su oleaje. A derecha y a izquierda las calles llevan al mar. En la punta extrema de la ciudad está el fuerte, augusta mole bañada por unas olas y refrescada por una brisa que hace sólo unas pocas horas no habían llegado a avistar tierra. Mirad la multitud que se congrega allí para contemplar el mar.
Pasead por la ciudad la soñolienta tarde de un sábado [...] ¿Qué veis? Apostados como centinelas silenciosos a lo largo de toda la ciudad hay miles y miles de hombres mortales absortos soñando con el océano [...] Nada les hace felices excepto el límite más extremo de la tierra firme [...] Decidme, ¿acaso les atrae hacia allí el poder magnético de las agujas de las brújulas de todos esos barcos?
Herman Melville, Moby Dick

En III El cachalote:
-No lo conozco, y jamás lo conoceré.
Herman Melville, Moby Dick

En IV Una promulgación asquerosa:
-¿Quién no es esclavo? Decídmelo.
Herman Melville, Moby Dick

En V Una tierra lejana:
-¡Nantucket! Sacad la carta y miradla. Ved el punto exacto que ocupa en el mundo, lejos de la costa, más solitaria que el faro de Eddystone. Miradla: una simple colina y un brazo de tierra; toda playa sin trasfondo alguno. [...] No hay que asombrarse, pues, de que los habitantes de Nantucket, nacidos en una playa, busquen su sustento en el mar.
Herman Melville, Moby Dick

En VI Órdenes selladas:
-William Bartley. ¿Cómo se le ocurrió desertar? Bueno, señor, a decir verdad, me dan miedo las ballenas...
Interrogatorio a los desertores del barco ballenero Houqua, 1835

En VII El divino imán:
-Para escribir un gran libro, debes elegir un gran tema.
Herman Melville, Moby Dick

En VIII Muy parecido a una ballena:
-¿Es posible afirmar que aquel que sólo conoce el valor del aceite y de las barbas de la ballena ha descubierto el verdadero sentido de la ballena?
Henry David Thoreau, Los Bosques de Maine

Reseña en lecturas errantes

El Ojo de la Patria, de Osvaldo Soriano

Posted by Lluís Salvador | Posted in , , , | Posted on miércoles, mayo 26, 2010

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-Hay en este extraño caos que llamamos la vida algunas circunstancias y momentos absurdos en los cuales tomamos el universo todo por una inmensa broma pesada, aunque no logremos percibir con claridad en qué consiste su gracia y sospechemos que nosotros mismos somos víctimas de la burla.
Herman Melville, Moby Dick

-Así avanzamos, como barcos contra la corriente que sin cesar nos arrastra al pasado.
Francis Scott Fitzgerald, El Gran Gatsby

-Soy el espía en la casa del amor
conozco el sueño que sueñas
conozco la palabra que quieres escuchar
conozco el temor escondido en lo más profundo de ti.
Jim Morrison, El Espía

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